De propiedad comunitaria, esta modalidad de horno es el propio de las sociedades de escasos recursos. Se trata de una construcción adjetiva levantada en el año 1730 y con-servada por los vecinos que era utilizada siguiendo el sistema de ronda. El interior de los hornos comunales tradicionales posee plataformas horizontales a lo largo de las pare-des, conocidas como tendales, donde se le da forma a la masa. Seguidamente se sitúa el horno propiamente dicho, también llamado vaso do forno, que ocupa todo el ancho de la construcción. La estructura se constituye por medio de una cámara de planta circular, la capela -asentada sobre el lar- base de piedra construida de losas bien trabajadas, con techo abovedado donde se enciende la lumbre y se cuece el pan. El horno tiene un hueco de acceso -la boca- que en muchos casos lleva en la parte superior una pieza sa-liente de piedra conocida con el nombre de chapilé, que tiene por objeto impedir el as-censo de las chispas.